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Un grupo de investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia) ha desarrollado un material que permite reducir un 80 por ciento el coste de fabricación de los paneles solares. Esta tecnología se basa en el uso de la perovskita, un mineral conocido desde hace un siglo de fácil fabricación y alta eficiencia que permitiría a la energía solar competir con los combustibles fósiles a nivel de coste.

Los paneles solares de silicio convencionales utilizan materiales de 180 micrómetros de espesor mientras que las nuevas células solares utilizan menos de un micrómetro de material para capturar la misma cantidad de luz solar. El grupo ha conseguido una eficiencia en la absorción de luz del 15 por ciento, que se estima que aumentará hasta el 25 por ciento característico de las células solares de hoy en día. El pigmento es además un semiconductor eficaz en el transporte de la carga eléctrica generada. 

Las células solares de perovskita se fabrican con tecnología muy barata y simple, a través de un proceso de difusión de un líquido sobre una superficie o de deposición de vapor. Este proceso permite que ambos tipos de células se complementen, de modo que los paneles de silicio puedan cubrirse con células de perovskita para mejorar su eficiencia sin necesidad de ser sustituidos. 

A pesar de haber sido testado con anterioridad en la industria solar, el potencial de este material ha sido descubierto en los últimos años y ha llamado la atención de varias empresas que ya están trabajando en su comercialización.



FUENTE: http://www.muyinteresante.es/innovacion/medio-ambiente/articulo/energia-solar-un-80-por-ciento-mas-barata-131376907810?utm_source=Cheetah&utm_medium=email_MUY&utm_campaign=130822_Newsletter

 
 
A medida que sus costos ascienden, el cambio de modelo energético en Alemania pierde velocidad. La discusión en torno a los parques eólicos de alta mar se suma a otras que hacen temer por la viabilidad de este proyecto.

El proceso de generación de electricidad en Alemania debe ser menos contaminante y peligroso de lo que ha sido durante décadas. Ese es el objetivo del megaproyecto aprobado hace dos años para cambiar el modelo energético nacional, abandonando las centrales nucleares y los combustibles fósiles progresivamente. Pero el camino hacia la producción de energía limpia ha demostrado ser más accidentado de lo previsto: los consumidores se quejan de los precios, la industria exige más apoyo financiero para el desarrollo de nuevas tecnologías y los políticos –tanto en el Gobierno como en el Bundestag– parecen haber perdido la orientación.

Todos dicen querer el cambio de modelo energético, pero nadie se pone de acuerdo sobre cómo implementarlo. La reciente discusión en torno a los beneficios y desventajas de los parques eólicos de alta mar se suma a otros debates que hacen temer por la viabilidad del proyecto de futuro que los alemanes se han trazado. “No tiene sentido invertir en la construcción de parques eólicos en las aguas territoriales de Alemania porque esa tecnología es muy costosa”, sostiene Niels Schnoor, de la asociación civil Central de Consumidores.

Por extraño que parezca, la posición de este grupo es compartida por WindEnergie, una organización que defiende los intereses de quienes operan centrales de energía eólica en el mar y en tierra firme: “Es cierto, el cambio de modelo energético no debe encarecerse demasiado”, dice Matthias Hochstätter, asesor de WindEnergie. Si se suspenden las inversiones en los parques eólicos de mar abierto, los recursos con que se fomenta a la industria de la energía alternativa se reducirán y a los consumidores se les quitará un peso de encima, explica Hochstätter.

“Unas ganancias más discretas obligarían a los fabricantes a ser más eficientes. Si no conseguimos liberar a los consumidores de ese lastre, la energía eólica perderá credibilidad y atractivo”, sigue el asesor de WindEnergie, agregando que la red eléctrica alemana debe alimentarse más de los parques eólicos en tierra firme que de aquellos en alta mar. “Sobre todo en el sur de Alemania existen un gran potencial para construir centrales eléctricas activadas por el viento”, asegura Hochstätter.Las ambiciones deben ser ajustadas

Entre los factores que más encarecen la producción de energía eólica en las aguas territoriales de Alemania están las características geográficas de sus costas. “Otros países han puesto énfasis en la construcción de parques eólicos cerca de sus costas porque allí no causan daño alguno. Pero en Alemania debemos proteger las llanuras mareales que quedan expuestas cuando las aguas del Mar de las Wadden se retiran”, explica Schnoor. Éstas están entre las últimas grandes llanuras mareales del mundo y se extienden 40 kilómetros hacia el mar abierto.

Por esa razón, Alemania es el único país que construye sus centrales eólicas marinas bien alejadas de sus costas. No obstante, todos los expertos que hablaron con Deutsche Welle coincidieron en que Alemania no debe prescindir por completo de las brisas marinas como generadoras de energía. “La tecnología de los parques eólicos de alta mar sigue estando en fase de desarrollo y esta etapa demandará más inversiones. En cuanto superemos esta fase de aprendizaje, estoy seguro de que la energía que producen será menos costosa”, señala Hochstätter.

Stefan Gsänger, de la World Wind Energy Association, da por sentado que los métodos para producir energía con las brisas marinas será importante por mucho tiempo como tecnología de exportación. “Si se abandonaran los parques eólicos de alta mar por completo, Alemania estará renunciando a una tecnología que tienen cada vez más demanda en otros mercados”, subraya Gsänger.

También Niels Schnoor, de la asociación civil Central de Consumidores, deja claro que no está en contra de este tipo de instalaciones. “Nosotros no estamos exigiendo que se detenga la construcción de centrales eólicas en el mar. Lo que pedimos es que se reduzca el ritmo con que se piensa ampliar los parques eólicos. La meta actual es lograr que esas centrales tengan un rendimiento de 14 gigavatios de aquí al año 2020, cuando en realidad basta que ellas lleguen a producir cinco gigavatios en ese lapso para alcanzar las metas del cambio de modelo energético”, alega Schnoor. A sus ojos, lo que se debería intensificar es la producción de energía solar y eólica en tierra firme.

Fuente: 
http://www.dw.de/parques-e%C3%B3licos-de-alta-mar-energ%C3%ADa-indeseable/a-16715905
 
 
El director general del Consejo de Ciencia y Tecnología del estado de Querétaro, Ángel Ramírez Vázquez, pidió a las autoridades del país impulsar la ciencia y la tecnología, para generar una sociedad del conocimiento.

Para ello, consideró necesario trabajar en la generación de conocimiento, la aplicación del conocimiento para el desarrollo social o con impacto en la economía y la interacción entre ciencia y sociedad.

De esa manera, indicó, se podrá generar una sociedad del conocimiento, promovida por un apoyo permanente a la innovación.

En un comunicado de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) señaló que la generación de conocimiento que se hace en las instituciones de educación superior y en los centros de investigación públicos y privados requiere de personal de alto nivel.

Por ello, subrayó que “es necesario impulsar la generación de recursos humanos especializados”, además de que “los jóvenes decidan qué estudiar por convicción. Nos falta mucha orientación profesional”.

El académico advirtió que de no tener el capital humano suficiente “no podremos realizar investigación de primer nivel, no vamos a generar emprendedores”. NOTIMEX

Fuente: 
http://www.unafuente.sinembargo.mx/01-04-2013/consejo-de-ciencia-y-tecnologia-pide-impulsar-ese-ramo-en-mexico/

 
 
PARÍS (EFE) — El telescopio espacial Planck capturó una imagen de la primera luz del Universo, un fósil cosmológico transformado en "hiperfrecuencias" que surgió hace más de 13,000 millones de años, poco después del Big Bang, informó este jueves la Agencia Espacial Europea (ESA).

Se trata de la imagen con más detalle jamás producida de lo que los científicos llaman "la radiación cósmica de fondo" (CMB, por sus siglas en inglés), cuyo origen se remonta a 380,000 años después del Big Bang.

"Para un cosmólogo, este mapa es una mina de oro de información", señaló el astrofísico de la Universidad de Cambridge George Efstathiou, miembro del equipo científico de la misión Planck.

Esa luz primitiva, congelada en el espacio durante millones de años, tiene ahora una temperatura de solo 2.7 grados centígrados por encima del cero absoluto de -273.15 grados, cuando la mecánica cuántica establece que las partículas dejan de moverse.

No obstante, esa luz mostraba en sus orígenes pequeñas fluctuaciones de densidad que corresponden a las "semillas" de lo que después fueron las estrellas y galaxias que conocemos actualmente.

La CMB, responsable de una pequeña parte de la estática que aparece en las pantallas de los televisores analógicos al sintonizar un canal en blanco, "es una extrapolación enorme en el tiempo y en términos de energía", explicó en conferencia de prensa el experto de la ESA, Marcus Bauer.

La cosmología tiene "mucho trabajo por hacer" para llegar a tener "una fotografía consistente", agregó el científico, quien subrayó que "es muy peligroso decir que sabemos lo que pasó sin que se puedan hacer pruebas en la Tierra" remontándose a un momento en el que "el universo entero cabía en una mano".

Esa fotografía única es el resultado del procesamiento de los datos obtenidos hasta ahora por el Planck, un telescopioespacial lanzado en mayo de 2009 en la Guayana francesa para cartografiar el cosmos desde su órbita a 1,500 millones de kilómetros de la Tierra.

Los satélites COBE (Cosmic Background Explore) y WMAP (Wilkinson Microwave Anisotropy Probe) ya habían producido versiones anteriores de esa fotografía en 1992 y 2003, respectivamente, que establecieron que el Universo está compuesto de un 4.5% de materia ordinaria, un 22.7% de materia oscura y un 72.8 de energía oscura.

Pero la imagen presentada este jueves por la ESA es diez veces más nítida que la que consiguió el WMAP hace diez años.

"La misión Planck de la ESA ha sido capaz de sintonizar la señal CMB con una precisión sin precedentes, eliminando todas las interferencias y fuentes superpuestas para mostrarnos la radiación cósmica de fondo con un asombroso nivel de detalle", resumió la ESA, que ha invertido 2.21 millones de dólares y 15 años de estudios preliminares en esa aventura espacial.

El director de Ciencia y Exploración Robótica de la ESA, el español Álvaro Giménez indicó ante la prensa que "mirando en ese fósil y comprendiendo todos sus parámetros podemos realizar mediciones precisas" sobre el origen del Universo.

"En conjunto, la información extraída del nuevo mapa del Planck proporciona una confirmación excelente del modelo estándar de la cosmología con una precisión sin precedentes", sostienen los científicos de la ESA.

Tal es la precisión de la nueva fotografía que hace posible "revelar algunas características inexplicadas que pueden requerir de nueva física para comprenderse", añadieron los expertos desde el centro de mando espacial europeo.

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